jueves, 16 de septiembre de 2010

La vuelta al cole

Museo del Terror, Budapest, septiembre 2010

Es agradable regresar. Casi tanto como partir. Siempre hay parecidas expectativas. Sobre lo desconocido que nos habremos de encontrar, sobre los cambios que se habrán producido en nuestra ausencia. Siempre el mismo temor.

Luego sentarse en torno a una mesa y contar nuestra aventura. La eterna redacción de las vacaciones. Y sacar el cuaderno, con todas sus páginas en blanco y hacer una lista con los propósitos para la nueva etapa. Todo es posible cuando la página está en blanco y no contiene ningún borrón.

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