Todo cambia, nada es.
Y todavía hay quien opina que “no son más que fotos”. Sin duda no son billetes. No son nada tan importante como para traicionar ideologías o comprar voluntades. Algo que a este tipo de “letrados” les ha enseñado la universidad de la vida, a falta de otras lecturas o enseñanzas tan despreciables como las que ofrecen estas simples fotos.












































